CADE Digital: algunas lecciones
El Enfoque - Día 1

17/Jun/2019|Impreso|

La existencia de la CADE Digital 2019 es por sí misma una buena noticia, si consideramos las últimas posiciones que ocupa el Perú en desarrollo digital, respecto a sus pares en Sudamérica. De manera que un evento como este ofrece un espacio bastante efectivo para visibilizar los avances que vamos logrando y los desafíos que aún enfrentamos en el país en esta materia.

En su edición de este año, el evento puso en vitrina casos prácticos de transformación en empresas y entidades del Estado. En empresas, desde la aplicación de inteligencia artificial por parte de Roche, para reducir costos y mejorar la efectividad de la atención a clientes, hasta una inspiradora reflexión del grupo Credicorp sobre el doloroso (y costoso) aprendizaje en su propio proceso de transformación organizacional en los últimos años. Mientras que, en entidades del Estado, conocimos el sistema de envío de SMS preventivos a los contribuyentes por parte de la SUNAT o el proyecto de escuelas digitales del Ministerio de Educación, de pronta implementación.

Si bien estas experiencias resultan alentadoras, los 10 o más casos presentados en la CADE Digital 2019 correspondieron a empresas de tamaño corporativo y a entidades del Estado de alcance nacional.

Como todo puede siempre mejorar, bien podría la agenda de la CADE Digital 2020 ser aún más disruptiva e incluir también casos de éxito o en progreso en pymes y municipalidades, en especial, aquellas originadas fuera de Lima.

Experiencias de este tipo acercarían el impacto de la transformación en la vida cotidiana de los ciudadanos de a pie y desnudaría, además, aquellos factores que frenan la masificación de este fenómeno, lo cual puede incluir aspectos tan diversos como el acceso a un servicio de Internet de calidad, el desarrollo de competencias digitales o de emprendimiento e, incluso, acceso a fuentes de financiamiento. Un aspecto sensible para organizaciones pequeñas si consideramos los costos asociados a la cultura de prueba y error (y, por tanto, de inversiones con retorno incierto) que un proceso de transformación exige.

Un enfoque de esta naturaleza fortalecería, entonces, una mayor conciencia nacional sobre la necesidad de pisar el acelerador en desarrollo digital como herramienta de competitividad del país, y de paso permitiría a Telefónica –líder en la organización de la CADE Digital 2020- expresar en forma tangible su compromiso de ser “durante los próximos 25 años” una empresa “más provinciana, más pyme, más mujer, más innovadora”, tal como lo ha manifestado recientemente Pedro Cortez (actual CEO de la empresa) en diversos espacios.

Artículo original publicado por Día 1 p.17