Educación online: una alternativa difícil de aplicar para la mayoría de peruanos en tiempos de coronavirus
El Comercio

23/Mar/2020|Prensa, Web|

El 79% de instituciones educativas no contaban el año pasado con el servicio de Internet, según el Minedu

En China, donde se originó la propagación del coronavirus, los niños de las ciudades afectadas recibieron sus tareas y clases en línea, pues estaba prohibido el libre tránsito.

En España, hoy uno de los países más afectados por el COVID-19, también se está aplicando la modalidad de tele-educación dado el cierre de escuelas. Y en Estados Unidos están repitiendo la receta. En nuestro país esto no es aún algo viable en forma masiva por carencias de infraestructura.

Minedu informó recientemente a la prensa que se iniciará un plan de educación a distancia usando la televisión, la radio y el Internet para mantener a los niños actualizados, sobre todo si se prolonga el estado de emergencia del coronavirus por algunas semanas más.

En julio del año pasado, el Ministerio de Educación (Minedu) señaló que el 60% de las instituciones educativas estaban sin equipamiento tecnológico adecuado, el 79% de los locales educativos no tenían acceso a Internet y el 55% de los docentes no poseía habilidades para usar tecnologías digitales en el aula.

Desconocemos cuánto puede haberse incrementado esa cifra en medio año porque no han difundido nuevos indicadores oficiales, pero es claro que el incremento, de haberse dado, es pequeño comparado con la brecha persistente.

Las redes regionales de fibra óptica que ya deberían haber conectado a 7.100 colegios del interior aun no se han terminado en la mayoría de los casos (solo 3 de 21 están entregados formalmente) informó Luis Montes, ex director del Fitel.

Si el aislamiento social se prolonga no es aun una alternativa viable la educación en línea masiva si se considera que ni los colegios públicos ni la mayoría de las poblaciones (7 de cada cien hogares con Internet fijo, según DN Consultores) tienen acceso a Internet y solo 3 de 10 hogares, según las mediciones del INEI tienen una PC en casa.

Algunos pedagogos, como Sandro Marcone, han resaltado la conveniencia de apoyarse en la programación de televisión nacional abierta y programas de educación a distancia más convencionales, tal como está haciendo el Minedu. Los operadores de TV paga, por lo pronto, han puesto su cuota liberando el acceso a algunos canales educativos para niños.

Una experiencia neoyorquina

Isis Monteza, una peruana que se desempeña como profesora en un colegio público del Bronx, Nueva York, se enfrentó esta semana a un salón vacío. El gobierno local, luego del reclamo de los gremios educativos, ha dispuesto que los alumnos ya no asistan al colegio, pero los docentes sí por tres días. Durante ese tiempo los profesores se han dedicado a preparar sus clases en Google Classroom.

En un día, relata, les enseñaron a usar esta herramienta de libre acceso para subir las lecciones, asignar las tareas y corregirlas. Los dos días siguientes han sido para preparar el material que impartirán desde casa.

Los niños, explica, tienen las clases presenciales canceladas hasta el 20 de abril, pero como se teme que pueden continuar suspendidas hasta el cierre de año, en junio, se están preparando para dictar todo en línea.

La herramienta permite a la directora monitorear a los alumnos y profesores conectados, por tanto, no es posible evadir las responsabilidades académicas ni incumplir los horarios de clase, detalla.

Si los colegios públicos peruanos estuvieran conectados a Internet, también se podría utilizar esta herramienta gratuita, pero ese no es el caso. Solo los colegios particulares que tienen alumnos ubicados en zonas urbanas con conectividad podrán aplicar este tipo de metodologías en el país si la crisis se prolonga por algunas semanas más.

Artículo original publicado por El Comercio (23/mar/2020).