El despliegue de las redes 5G ya se ha iniciado a manera de prueba en diversas partes del mundo y muchos analistas están debatiendo los retos y ventajas que el uso de esta tecnología implicará tanto para los operadores como para los usuarios.

La tendencia a la reducción de los precios en la región y la consecuente caída de la rentabilidad del negocio ha conllevado una consolidación de la industria que viene acompañada no solo de algunas compras y fusiones, como se mencionó esta semana en la reunión del comité de telecomunicaciones de la OEA, sino del rediseño de estrategias para afrontar las condiciones del mercado.

El futuro del negocio de las telco no está en las llamadas ni en el tiempo consumido, sino en los datos, sostiene Carlos Humán, CEO de DN Consultores. A su entender el procesamiento de la data y la creación de metadata se convierte en el activo más importante y que creará un espacio importante para el sostenimiento del negocio.

La llegada de 5G, agrega, forma parte de esa nueva estructura del negocio donde hay un universo importante de objetos conectados a Internet sin intervención humana. Allí pueden tener oportunidad de desarrollo los OMV (Operadores que alquilan la red de otro y no poseen infraestructura) atendiendo nichos específicos.

El despliegue de infraestructura para las redes 5G será intenso en recursos y el uso de compartición de infraestructura será de gran ayuda para aliviar los altos costos, advierte Marisol Penante, vicepresidenta de comunicaciones de IBM en Latinoamérica.

Sumado a eso el surgimiento de OMV para ese entorno será una consecuencia natural más rentable de lo que puede ser ahora. Prueba de ello sería que Incacel, el único OMV activo en el mercado, está probando ya de brindar chips a microempresas que requieren conectar vehículos a una central. Es un pequeño ejercicio de IoT a bajo costo, donde no llega el operador tradicional.

El secreto para lograr rentabilidad como OMV está justamente en el nicho que se escoge y la creatividad con la que se planean las estrategias para atenderlo, recalca Gonzalo Ruiz Díaz, ex presidente del Osiptel.

ORIENTÁNDOSE A LOS SERVICIOS

Marisol Penante recalca que los costos de montar redes para soportar los servicios móviles en 5G serán muy elevados y eso genera un reto sustancial para los operadores, porque tienen que monetizar y convertir en rentable la inversión.

A su entender el camino pasa por el desarrollo de servicios hoy no viables por falta de ancho de banda, como por ejemplo manejar una maquinaria o hacer una cirugía a distancia.

Las necesidades existen, dijo, lo que falta es contar con alguien que las haga viable. El gran ancho de banda que tiene 5G se convierte justamente en esa palanca para ofrecerle más al usuario final y corporativo.

5G no está tan lejos de la región, recalca, pues ya todos los grupos y países tienen planes, pilotos o pre-proyectos en mente. Y los diferentes verticales industriales que viven su cuarta revolución tienen demandas claras e inmediatas a las que los operadores no pueden ignorar.

El reto ahora es diseñar esas propuestas de servicio y casos de negocio que ayudarán a convertir en rentable la inversión, recalcó Penante.

Artículo original publicado por El Comercio