En representación de la Asociación de Fomento de la Infraestructura (AFIN) como Presidente de su Comité Legal y Regulatorio, la presentación de Juan Rivadeneyra en el reciente Foro Gobernanza de Internet Perú 2017 (6 y 7 de junio) tuvo un alto nivel de coincidencia con la presentación del Vice-Ministro de Comunicaciones Carlos Valdez, respecto a 2 mensajes claves: a) el futuro ente rector digital debe contar con el empoderamiento necesario para cumplir un profundo rol articulador; y b) la necesidad de promover la cultura digital en la ciudadanía.

Sin embargo, Rivadeneyra fue aún más lejos que Valdez, porque sobre el primer punto planteó la propuesta de que el ente rector digital no tenga solo un rango vice-ministerial, sino que tenga un carácter formal como organismo constitucional autónomo (OCA).

A continuación los detalles.

“Ente rector digital debe tener rango constitucional”
Según Rivadeneyra, la sola iniciativa de creación del VM TIC es un avance en la dirección correcta, aunque “nos quedamos cortos” con esta posibilidad tal como está planteada.

En tal sentido, si bien admitió que la ruta a seguir para que el ente rector digital sea un organismo constitucionalmente autónomo es larga (por cuanto implica un cambio en la Constitución), ello guardaría mayor coherencia con los objetivos ambiciosos de desarrollo digital en el país, que se traducen en el impacto de los servicios digitales en el ejercicio de los derechos de las personas, en la educación, en productividad y otros ámbitos de desarrollo económico y social en el país.

 

“Si nos quedamos con el VM TIC como ente rector digital, vamos muertos”
Para ilustrar la necesidad de un ente rector digital con un alto nivel de empoderamiento, Rivadeneyra explicó la dificultad actual enfrentada por los operadores de telecomunicaciones, en el sentido de que varios ministerios tienen injerencia en la tramitología correspondiente, “muchas veces en sentidos contrapuestos”.

“Si esto ocurre con el despliegue de infraestructura, que es apenas la base, no queremos imaginarnos lo que podría pasar con algo que va a tener mucha mayor trascendencia social”, agregó.

Esto explica la imperiosa necesidad, insistió, de que el ente rector digital se ubique por encima de muchas otras entidades vinculadas al desarrollo digital, con capacidad de orientar, alinear e imponer el cumplimiento en la ejecución de las decisiones de política pública.

Por tal razón, concluyó, “debemos repensar el diseño del ente rector, porque si pensamos en un VM TIC con los clásicos ROF y MOF, vamos muertos”, y que debemos pensar mas bien en una entidad “moderna”, cuyo equipo profesional de alto nivel tenga la capacidad necesaria para gestionar la transformación digital del Estado.

 

“Debemos difundir muchísimo la cultura digital en los ciudadanos de a pie”
Finalmente, Rivadeneyra advirtió la importancia del desarrollo de cultura digital en los funcionarios del Estado y la ciudadanía.

En el primer caso, enfatizó la necesidad de que los funcionarios tengan claridad sobre “qué es” y “para qué sirve” crear un VM TIC, y que no lo interpreten –por ejemplo- como una entidad dedicada a comprar computadoras o crear las páginas web del Estado.

“Dudo mucho que si los funcionarios del Estado no entienden bien de qué se trata, vayan a apoyar en el logro de los resultados deseados”, añadió.

Por último, planteó la imperiosa necesidad de difundir la cultura digital en los ciudadanos de a pie, para asumir el desarrollo digital como algo importante en la mejora de y su bienestar, y de esa forma “empujar” a los funcionarios, hacedores de política o al presidente de un partido político a responder ante esta presión para impulsar decisiones concretas de política pública digital.