Más que números
Metas telecom 2021 propuestas por MTC requieren mayor sustentación

14/Ene/2019|Opinión|

 

 

El Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) publicó la semana pasada una propuesta de modificación a los Lineamientos de Política de Apertura del Mercado de Telecomunicaciones, que junto con la ley de telecomunicaciones sienta las bases de la política pública en el sector.

La propuesta de modificación comprende específicamente a las metas 2021 para una lista corta de indicadores, sobre lo cual presentamos a continuación reflexiones iniciales respecto a dos características que saltan a la vista: nivel de ambición y profundidad de sustentación.

Sana ambición

En sus versiones original (1998) y más reciente (2007), los lineamientos consideran metas para una lista corta de indicadores.

Una revisión de las metas establecidas en el año 2007 (para el año 2011) nos ofrece el contexto necesario para entender mejor las metas propuestas ahora por el MTC, más aún si añadimos en el análisis las cifras reales para dicho año 2011.

Por ejemplo, si bien la meta 2011 de 80% en la penetración móvil representó un salto importante respecto la penetración de 54% en el año 2007 (año de publicación de los lineamientos revisados), en la realidad la penetración móvil 2011 llegó a 108%, sustancialmente por encima de la meta.

Algo similar ocurre con internet residencial, que trazó una meta 2011 de 14% desde un nivel 2007 de 11%, y que finalmente llegó a 16%.

Telefonía fija fue una excepción (la penetración fija 2011 de 12% fue menor a la meta de 15% según los lineamientos), como reflejo de la creciente sustitución fijo-móvil manifiesta desde la década pasada.

Las metas 2021 propuestas ahora por el MTC son bastante más agresivas que las metas 2011.

Para empezar, los indicadores de penetración considerados en su propuesta registran 2 cambios:

  1. La penetración fija sale de la lista
  2. La penetración móvil es ahora específica para servicios 4G

De esta manera, la propuesta contempla 2 indicadores de penetración: servicio móvil 4G e internet residencial.

En servicio móvil 4G, la meta 2021 de 75% parte de un resultado 2018 de 32%, de manera que el MTC plantea un crecimiento en la penetración de 43% en 3 años, mientras que en internet residencial la meta 2021 de 70% se compara con un resultado 2018 de 34% (36% de crecimiento).

Metas ambiciosas, cuya concreción dependerá de la confluencia entre un comportamiento de mercado y una política pública que estimulen la inversión necesaria para una expansión de infraestructura altamente competitiva, y que por tanto requieren una sustentación exhaustiva.

¿Más que buenos deseos?

La exposición de motivos publicada por el MTC que acompaña a su propuesta normativa contiene sólo 3 páginas.

Mucho más que números fríos, entendemos que los valores considerados para los indicadores seleccionados reflejan la visión de la autoridad sobre el desarrollo del mercado, y por tanto un sentido de transparencia ante operadores (oferta), usuarios (demanda) y otros actores en la industria exige la presentación estructurada de las premisas que los sustenten.

Por ejemplo, la posible privatización de las zonas competidas de la Red Dorsal o un tratamiento holístico del reordenamiento del espectro radioeléctrico (que vayan más allá de las bandas 2.3 o 2.5 GHz) son aspectos cuya discusión debiera tener un impacto en el rumbo que el mercado siga, tanto como otros aspectos vinculados a la política pública o la prospectiva de mercado.

Esto trae a colación la discusión sobre la necesidad de una versión actualizada del Plan Nacional de Banda o la Agenda Digital 2.0 (mucha agua ha pasado debajo del río desde el año 2011), que sea además metodológicamente mucho más robusta, es decir, no sólo altamente participativa sino además de carácter vinculante (para la autoridad), auditable y regularmente actualizable.

Sólo así contará el operador con la predictibilidad legítimamente requerida para atender sus futuras inversiones (que alcanzarán niveles inéditos de cara al despliegue de servicios 5G), el legislador con las premisas necesarias para una nueva ley telecom o ley TIC consistente, y los usuarios con una idea sobre lo que podemos esperar en servicios digitales para los próximos años.

Seguiremos conversando.