Me voy a portar mejor
OSIPTEL elimina trato diferenciado entre líneas móviles nuevas y portadas

26/Feb/2018|Opinión|

La actual velocidad de cambios en los mercados motiva que estrategia, innovación y agilidad (organizacional) sean ahora parte de un mismo concepto. 

A diferencia del siglo 20, hoy es habitual que los líderes organizacionales ubiquen a la innovación en el centro de sus modelos de negocio y, como la innovación consiste en la permanente revisión de la propuesta de valor a partir de la observación de las tendencias emergentes en el mercado, la agilidad es actualmente un atributo bastante valorado en organizaciones privadas y públicas. 

Por eso, saludamos el proyecto de OSIPTEL para modificar el reglamento de portabilidad por tercera vez en diez años, en ágil respuesta a nuevas señales que recibe del mercado, y además, en forma coherente con los objetivos trazados en su plan estratégico: promoción de la competencia y empoderamiento de los usuarios. 

Evolución normativa: 2007-2017 

Si bien tuvo precedentes en los lineamientos de apertura (ago-98) y en su posterior actualización (feb-07), la portabilidad numérica en Perú nace formalmente con la ley de portabilidad móvil (abr-07), complementada luego por la publicación de las condiciones [técnicas] para su implementación (nov-07) y su reglamento (dic-08), que dispuso la vigencia de la portabilidad desde enero 2010. 

Debido a que en la práctica la portabilidad móvil fue casi inexistente durante sus primeros cuatro años de vigencia, OSIPTEL dispuso la reducción del plazo de portabilidad de 7 a 1 día hábil (modificación al reglamento de portabilidad, dic-13) y el desbloqueo de equipos (TUO de Condiciones de Uso modificado, set-14). 

De la misma manera, para mejorar aún más el procedimiento de portabilidad, en el año 2015, OSIPTEL dispuso un mayor abanico de mecanismos de difusión de esta facilidad, de modo que no se limitara a las páginas web u oficinas de atención de los operadores, sino que incluyera también a redes sociales, mensajes de texto o los propios recibos telefónicos, y estableció además la ejecución de campañas cada seis meses (modificación al reglamento de portabilidad, dic-15). 

Producto de dichos cambios, queda en evidencia los resultados positivos: desde su primera modificación (2013), el volumen de líneas portadas registra un crecimiento exponencial, habiendo pasado de un promedio anual menor a 60 mil (2010-2013) a 3,3 millones (2017), como un reflejo de una demanda latente de los usuarios por una mejor relación precio-calidad en sus servicios móviles. Es decir, las modificaciones han permitido el “destrabe” de la competencia.  

Como evidencia de un buen ritmo de agilidad regulatoria, OSIPTEL plantea ahora nuevas modificaciones para fortalecer aún más el rol de la portabilidad como herramienta de promoción de la competencia, mediante la eliminación del trato diferenciado subsistente entre líneas nuevas y portadas.  

Propuesta normativa 2018: eliminación de trato diferenciado 

La abrumadora evolución reciente en líneas portadas permite a OSIPTEL reconocer la subsistencia de un trato diferenciado entre usuarios que compran líneas portadas y nuevas que debe ser corregido.    

De un lado, OSIPTEL plantea INTRODUCIR restricciones respecto a la modalidad de compra y el plazo de permanencia mínimo previo a la portabilidad. 

En el primer caso, la propuesta obedece a la necesidad de actualizar el reglamento de portabilidad según lo dispuesto por el Registro Nacional de Equipos Terminales Móviles para la Seguridad (RENTESEG), que obliga a los operadores móviles el registro de la identidad de sus clientes mediante la verificación biométrica, y que, por tanto, exige la venta únicamente en forma presencial, y no por vía telefónica, tal como lo contempla aún dicho reglamento. 

En el segundo caso, el reglamento de portabilidad actual dispone un plazo mínimo de permanencia de dos meses para líneas que se porten por segunda vez o más, para evitar el comportamiento oportunista de clientes que se porten en plazos menores para tomar ventaja de ofertas comerciales de los operadores móviles aplicables sólo a líneas portadas. 

La propuesta de OSIPTEL extiende esta restricción para líneas nuevas, lo cual no sólo elimina el trato diferenciado, sino que además evitará la anomalía estadística de que 15% de las líneas portadas por primera vez lo hicieron en 1 día o menos luego de la compra de la línea. 

Estas dos modificaciones van a “sincerar” las estadísticas de portabilidad y, por tanto, podrían atenuar la velocidad de crecimiento registrada en los últimos años. 

En el sentido exactamente contrario, OSIPTEL plantea ELIMINAR restricciones que actualmente ponen a los usuarios que compran líneas portadas en desventaja respecto a quienes prefieren líneas nuevas, en tres aspectos: conocimiento del servicio, disponibilidad de compra y la suspensión del servicio a usuarios que mantienen deuda con su operador de origen. 

Sobre el primer punto (conocimiento del servicio), estadísticas de OSIPTEL muestran que la portabilidad es casi inexistente en regiones como Huancavelica o Madre de Dios, ante lo cual el regulador propone una mayor intensidad en las campañas de difusión. 

Prevemos que el impacto de esta modificación será altamente beneficioso para los usuarios móviles en muchas regiones del país, que podrán contar con información para una mejor toma de decisiones de consumo de servicios móviles, y que por tanto atienden el objetivo de empoderamiento del usuario trazado por OSIPTEL. 

Sobre el segundo punto (disponibilidad de compra), OSIPTEL plantea que los usuarios puedan comprar líneas portadas los días lunes a domingo (hoy sólo lo pueden realizar de lunes a sábado), en forma similar a quienes compran líneas nuevas. 

Aunque pudiera parecer trivial, esta modificación es relevante porque el domingo es un día con una alta incidencia en compra de líneas móviles y, además, porque evita situaciones en las que un usuario deba esperar hasta cuatro días para la habilitación del número portado. 

Por último, la propuesta de OSIPTEL elimina la suspensión del servicio a usuarios que mantienen deuda con su operador de origen, debido a la existencia de mecanismos de cobranza más efectivos (que funcionan) y eficientes (que irrogan menores costos).

Este conjunto de modificaciones elimina el trato diferenciado entre líneas nuevas y portadas, y por tanto equilibra las condiciones para la decisión de consumo de los usuarios móviles entre ambas modalidades, lo cual impactará en las estadísticas futuras de portabilidad. 

Portabilidad: ¿promoción de la competencia o herramienta de cobranza? 

La propuesta de eliminación de la suspensión de servicio para los usuarios móviles con deudas pendientes motivó la intervención de varios participantes en la Audiencia Pública organizada por el regulador el pasado 29 de enero, según quienes esta propuesta debilita a la portabilidad como “herramienta para combatir la morosidad” y promueve una “cultura de no pago”. 

No resulta sencillo entender esta línea de argumentación, si recordamos que la portabilidad es una herramienta de promoción de competencia y no una herramienta de cobranza. 

Existen mecanismos de cobro ampliamente difundidos (correspondencia física, llamadas, SMS, empresas de cobranza, cobranzas judiciales, entre otros) que funcionan en forma más efectiva, y que además evitan los sobrecostos actualmente incurridos por operadores y usuarios al ser la portabilidad usada como una engorrosa herramienta de cobranza. 

Al contrario, la cultura del no pago es promovida por la situación actual, porque la limitación de canales de pago y la inconsistencia en la información provista por los operadores dificultan notoriamente el pago a los usuarios que desean cancelar sus deudas, lo cual de paso desnaturaliza el real sentido de la portabilidad como herramienta de promoción de la competencia. 

Por último, el reglamento de portabilidad vigente (artículo 4) sí establece la suspensión del servicio, únicamente en el entendible caso de que la deuda corresponda al último recibo telefónico emitido por el operador cedente. 

Por estas razones, consideramos fundamental que OSIPTEL rescate la esencia de la portabilidad como herramienta de competencia y no de cobranza, por lo cual recogemos la intervención en la Audiencia Pública de Ramón Huapaya, destacado catedrático de Derecho Administrativo de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP): 

“(…) La portabilidad está ingresando a un escenario mucho más maduro al que tenía inicialmente, requiere no tener trabas que… generan costos de transacción elevados al sector y a los usuarios, perjudican la finalidad de la portabilidad y benefician al operador cedente, que tiene mejores alternativas de cobro.