MINEDU: escuelas digitales 2019-2021
Más allá de la conectividad y el equipamiento

02/Sep/2019|Opinión|

 

 

 

Meses después de una presentación en la CADE Digital (abril 2019), la Ministra de Educación Flor Pablo expuso durante el Seminario Internacional STEAM (julio 2019) un mayor detalle sobre el modelo de escuelas digitales, que según los planes del MINEDU debería lograr una transformación digital de la educación en el país hacia el año 2021 (bicentenario de la independencia nacional).

El modelo contempla tres eslabones: proceso pedagógico (docentes y plataformas), procesos de gestión e infraestructura (conectividad, equipamiento), hacia cuyo desarrollo el MINEDU dedicará bastante atención en lo que resta del presente gobierno (y confiamos que en el siguiente también).

El modelo

El aprovechamiento de los recursos digitales requiere previamente el desarrollo del pensamiento computacional, entendido como la capacidad para el desarrollo de estrategias que el niño puede utilizar al momento de manipular o interactuar con diferentes objetos presentes en su entorno de vida.

Aplicada a la realidad de nuestro país, esto significa que la enorme riqueza en recursos naturales que un niño peruano puede tener a su alrededor son herramientas muy útiles para la construcción de capacidades en matemáticas, comunicaciones, arte, deporte u otras disciplinas con impacto en su desarrollo personal.

Para el logro efectivo de competencias en los estudiantes, el modelo de escuelas digitales tiene como centro al proceso pedagógico (docentes y plataformas digitales), debidamente soportado en procesos de gestión digitalizados y en infraestructura tecnológica (conectividad, equipamiento).

Según la visión de la ministra Pablo, el modelo de escuelas digitales aspira a formar en los estudiantes las capacidades que les permitan luego transformar su entorno de vida.

Objetivos y metas 2019-2021

Según estadísticas del MINEDU, 79% de las escuelas no tienen internet, 60% no tiene computadoras, 55% de los docentes no cuentan con la habilidad de usar tecnologías digitales en el aula, y 64% de los niños están expuestos a riesgos cibernéticos, todo lo cual se agrava con la evidencia sobre intervenciones de educación digital poco coordinadas (y por tanto no eficientes) y, quizás lo más grave, con inversiones en infraestructura tecnológica sin medición de su impacto en el aprendizaje de los estudiantes.

Ante esta situación, el proyecto de escuelas digitales se enfocará en la plena digitalización de su infraestructura (conectividad, equipamiento, plataformas) y capital humano (docente, no docente), como condición necesaria para que los estudiantes desarrollen sus competencias en un ambiente completamente digital, visión que se traduciría en una amplia gama de herramientas, que van desde el uso de plataformas de contenidos educativos para estudiantes o docentes hasta la emisión de certificados de estudios digitales.

Paso a paso, entre todos

Según la ministra Pablo, la gestión necesaria para el logro de este objetivo se sostiene en 2 pilares: institucionalidad representativa y aprendizaje continuo.

Sobre lo primero, además de integrar a ministerios vinculados al desarrollo humano, laboral y productivo y a IPAE en representación de la sociedad civil, la ministra Pablo informó en el seminario que el Grupo Técnico para la Educación Digital bajo su liderazgo incorporará progresivamente a organizaciones privadas vinculadas a la educación, el magisterio y otros colectivos sociales, para plantear en conjunto mejores respuestas respecto a las interrogantes sobre dónde estamos y hacia donde deseamos ir con la educación en el país.

Sobre lo segundo, MINEDU propone un despliegue progresivo de las escuelas digitales, con un inicio desde este año con una lista corta de escuelas que sirvan luego como referentes para una segunda ola de más escuelas, de manera que hacia el año 2021 tengamos un consolidado proceso de transformación digital de la educación en el país.

Por su parte, para los actores en el ecosistema digital queda la tarea de identificar espacios colaboración con el MINEDU en el objetivo nacional respecto a la mejora de la calidad educativa en el país.