Concluimos la serie de presentaciones de autoridades y operadores en el Telecom Forum Perú 2016 (4 y 5 de octubre), con la presentación de Azteca Comunicaciones en el panel dedicado al emblemático proyecto de la Red Dorsal Nacional de Fibra Óptica (RDNFO), cuyo despliegue y operación por 20 años está a su cargo.

La exposición de Azteca estuvo a cargo de Virginia Nakagawa, Directora de Proyectos, y Sebastián Sánchez, Director de Calidad de Red, cuyo mensaje central giró en torno a la sostenibilidad operativa, económica y social del proyecto.

La sostenibilidad operativa alude a la gestión del mantenimiento de la red que permita su estabilización, luego del gran esfuerzo realizado para el despliegue de sus 13 500 kilómetros de extensión y sus 322 nodos nacionales y 4 internacionales.

La sostenibilidad económica está relacionada con la necesidad –a entender de Azteca- de un cambio en el contrato de concesión respecto al modelo tarifario, que reemplace la actual tarifa única por la posibilidad de tarifas diferenciadas (o tarifa tope).

Por último, la sostenibilidad social corresponde –comentó Azteca- a la necesidad de que todos quienes vayan a desplegar servicios soportados por la RDNFO “pongan de su parte” para complementar el compromiso desplegado hasta ahora por el Estado y por el operador dorsal, para que las localidades del país pueden percibir sus beneficios lo más pronto posible.

A continuación los detalles.

Infraestructura de la RDNFO

Nakagawa y Sánchez iniciaron su exposición con un recuento sobre el proyecto de implementación de la RDNFO, cuyo plazo de ejecución total (6 etapas) fue 24 meses, los primeros 7 para la planeación de red y los otros 17 meses para su despliegue.

En ese plazo, Azteca desplegó 13 500 kilómetros de red y 322 nodos en las 180 capitales de provincia comprometidas, además de 4 nodos internacionales: en Tacna (conexión con Chile), Desaguadero (conexión con Bolivia), Iñapari (conexión con Brasil) y Piura (conexión con Ecuador).

En forma adicional, Azteca cuenta con un nodo en Lurín, para la salida internacional por cable submarino, y 3 NAP para brindar el servicio de instalación de servidores de contenidos para el Estado.

Con esta infraestructura, Sánchez aseveró que la RDNFO tiene una “capacidad tremenda” y “está preparada para todo tipo de tráfico” que los operadores minoristas deseen transportar, de manera tal que “sumemos esfuerzos para que la banda ancha y las tecnologías de información lleguen a todos los peruanos”, agregó Nakagawa.

 
Flexibilización tarifaria
Desde un punto de vista económico, Nakagawa resaltó que en tanto operador dorsal, Azteca es un operador completamente neutro, lo cual está reflejado en obligaciones de no discriminación y tratamiento igualitario respecto de los operadores minoristas a quienes la RDNFO provea servicios.

No obstante, subrayó que debido a que el modelo RDNFO es innovador, “se hace camino al andar”, de manera que “todos debemos entender que el modelo es perfectible”, sobre lo cual planteó concretamente la necesidad de flexibilizar el modelo tarifario de la RDNFO.

Tal como fue estipulado desde su origen, el contrato de concesión del operador dorsal define como único precio el monto de USD 27 (incluido IGV) por Mbps, lo cual contrasta con el modelo comercial tradicional para servicios portadores, que habitualmente considera una matriz de precios en función a 2 variables (capacidad contratada y distancia).

Según explicó Nakagawa, el modelo de precio único no es sostenible, porque en zonas donde no existe competencia sí es viable, pero en zonas donde existe competencia no lo es (el precio predominante de otros operadores es menor), lo cual pone en riesgo la sostenibilidad económica del proyecto.

En ese sentido, expresó su confianza de que el MTC introduzca las modificaciones necesarias al contrato de concesión, de cara al objetivo de expandir el acceso a las TIC en el país.

Socialización regional “metro por metro”
Nakagawa explicó que, desde su origen, las localidades y las autoridades de los gobiernos locales no tenían “la más peregrina idea” sobre la Red Dorsal, es decir, conocimiento o entendimiento sobre el impacto del proyecto.

Sánchez agregó que, al inicio de la planeación del proyecto, equipos de trabajo de Azteca estuvieron dedicados a exponer ante las localidades beneficiarias de la RDNFO los beneficios futuros del proyecto, y a que “tuvieran la paciencia de esperar a verlos después, cuando fueran a llegar para aprovechar la red”.

Según Sánchez, esta labor previa permite que ahora las localidades reciban de buena forma a los equipos de trabajo de Azteca dedicados al mantenimiento de la red, para lo cual han implementado modalidades de atención inmediata para la resolución de problemas reportados desde las localidades.

Nakagawa advirtió que aún ahora muchas autoridades locales asumen que la Red Dorsal ofrecerá servicios finales, por lo cual invocó a los operadores minoristas a cumplir con el despliegue de dichos servicios finales, pues “eso es lo que las localidades remotas del país están esperando”.

En tal sentido, remarcó que “tanto el Estado como el operador dorsal han cumplido con su parte”, mediante “una asociación público-privada que es inédita” cuyos resultados países como Chile o Ecuador analizan con interés, en especial a la espera de los resultados que vaya a mostrar.

Como mensaje final, los representantes de Azteca comentaron que la red ya está lista, y expresó su confianza en que pueda ofrecer el impacto social esperado lo más pronto posible, porque “cada día sin servicios es un día más con un niño sin internet o una consulta médica sin ser atendida”.

Nakagawa concluyó con una alusión a los mensajes expuestos previamente por José Gallardo, ex ministro en el MTC, sobre los beneficios potenciales de la RDNFO en servicio como tele-educación, que permite que un mismo buen profesor de primaria pueda dar una buena clase a un número mucho mayor de niños en forma virtual, gracias al recurso de una red nacional de fibra óptica.